LA RELACIÓN MARCAS Y CONSUMIDORES

Las relaciones entre las Marcas y los Consumidores son complejas porque si cualquiera de nosotros levanta la cabeza allí en el lugar que se encuentre, es muy fácil que tengamos miles de impactos publicitarios al día que recibimos de cualquier Marca y por numerosos Medios (se dice que recibimos del orden de unos 3.000 impactos/día)

La Prensa, la Radio, la TV, el medio Exterior y el Digital, cuentan a su vez con numerosos tipos de soportes como el faldón o la media página; cuñas o menciones; spot o publirreportajes; vallas, mobiliario urbano o buses; y banners o robapáginas,….por sólo citar algunos ejemplos con los que se trabaja en cada Medio.

Pero esta “relación” que tenemos con la Publicidad, ¿supone realmente que las Marcas se relacionen con nosotros?

Cuando una persona está constantemente escuchando mensajes de todo tipo (y sucede incluso en nuestra propia vida personal), el cerebro que siempre cuida de nosotros, desconecta de todo aquello que cree que en ese momento no es realmente transcendental para él y por tal motivo selecciona qué es lo que percibimos sobre todo lo que vemos y oímos

Este mecanismo de defensa bloquea por lo tanto miles de mensajes al día, por lo que muy pocos de ellos serán los que realmente terminen consiguiendo que “les hagamos caso” y les prestemos nuestra plena atención, de ahí que se tenga muy en cuenta el cómo deben relacionarse MARCA – CONSUMIDOR y cómo deben de hacerlo en ambos sentidos.

El Consumidor quiere mensajes que sean atractivos, oportunos, que resuelvan sus necesidades, que le lleguen al corazón y que los pueda recordar para adquirir esa Marca; pero también quiere que las Marcas estén en contacto con él cuando haya algún problema con el producto o servicio adquirido y que convivan con sus grupos de estado, opinión y afición, porque al final, viviendo en una Sociedad Consumista (y no uso el término en este caso con ninguna connotación negativa), Consumidor y Marcas están obligados a entenderse y a compartir.

Pero para que una Marca consiga ser una lovemark (o lo que es lo mismo, una marca a la que amemos, a la que nuestro cerebro ya perciba como nuestra), necesita pasar por distintas Fases, que resumidamente y seguro que con alguna otra fase intermedia que me deje en el tintero, podrían ser estas :

  1. Fase de Fecundación:

Aquí es cuando nos encontramos con la primera página en blanco de nuestro cuaderno (de papel o digital ¡!) y estamos pensando QUÉ queremos crear (ya sea un producto o un servicio)

  1. Fase de Gestación:

– Cuál es el OBJETIVO que va a tener ( el POR QUÉ y el PARA QUÉ, qué va a conseguir el Consumidor con él)

– Cómo se va a llamar: su NOMBRE

– Qué COSTE de elaboración va a tener

– A qué PRECIO lo vamos a vender

– Cuál es el volumen de UNIDADES MÍNIMAS A VENDER

– Cómo lo vamos a PROMOCIONAR y cómo vamos a INTERACTUAR con el cliente

– Qué tipo de DISTRIBUCIÓN necesita

– DÓNDE lo vamos a vender

– Qué SERVICIO POST-VENTA vamos a ofrecer

– CÓMO podrá ir evolucionando

– Y cuál va a ser nuestro BENEFICIO

  1. Fase de Nacimiento: Lanzamiento y Desarrollo:

En este momento ya hemos parido nuestra idea inicial y ahora es cuando hay que cumplir con los objetivos marcados, pero adaptándonos ya al terreno real en el que nos movemos. Aquí es donde nos daremos cuenta, si no lo hemos hecho antes, que a veces de la teoría a la práctica hay mucho trecho y quizás hayamos tenido que ir amoldando ideas primitivas a la realidad del Sector y de sus circunstancias actuales.

Esta es la fase de la hora de la verdad y la que más años debe de durar, al ser el momento en el que lanzamos nuestra Marca y capeamos todos los temporales que están por venir. Es la fase de la venta, de las pérdidas o ganancias, de la evolución del producto y de nuestra relación con los Clientes y en ese mar de nubes tan amplio que comentaba al inicio del blog, es donde debemos de ser el elemento diferenciador que sea como una luz para el consumidor y que haga que nos elija y sobre todo, que repita.

Aquí hay que considerar que también entran en juego otros protagonistas colaterales que tienen una gran importancia en el éxito del producto; nuestros proveedores; nuestra Agencia de Publicidad/Comunicación; nuestros empleados (TODOS y no sólo el equipo de ventas), los distribuidores, nuestro trabajo en las redes Sociales……porque todos juntos conforman al final la percepción que el Cliente tiene de nuestra Marca, de ahí la obligación de conseguir que éste sea un equipo homogéneo para que el consumidor perciba el todo como algo simple: esto me gusta y repetiré.

Volvemos ya de vacaciones y he querido comenzar esta nueva etapa con unas reflexiones que no por ser de sobra conocidas y básicas, me parecen vitales para entender cómo debemos trabajar en nuestros negocios y también en nuestra propia vida personal, para que al final, en un sentido u otro, seamos las lovemarks de aquellos que nos interesan.

¡¡Feliz vuelta de vacaciones!!